"¿Cuánto cuesta una página web para mi negocio?" es la primera pregunta que hace cualquier dueño de negocio antes de pedir cotizaciones — y la más difícil de responder con honestidad, porque "depende" es cierto, pero inútil.

Aquí van los rangos reales que vas a encontrar en el mercado mexicano en 2026, para que sepas en qué terreno estás parado antes de hablar con cualquier proveedor.

Landing page: una sola página, orientada a conversión

Una landing es una sola página diseñada para un objetivo: que el visitante llame, escriba por WhatsApp o llene un formulario. En México, el rango de mercado va de $2,500 a $8,000 MXN — freelancers en la parte baja, agencias chicas en la parte alta.

Para que valga la pena, una landing debería incluir:

  • Copy pensado para conversión, no solo texto de relleno
  • Botón de WhatsApp o formulario visible desde el primer scroll
  • Diseño responsive real — más de la mitad del tráfico en México es móvil
  • Una base mínima de SEO (título, meta descripción, sitemap) desde el día uno

Sitio corporativo: cuándo lo necesitas

Si tu negocio tiene varios servicios, un catálogo, o necesitas transmitir mayor solidez ante clientes empresariales, una landing se queda corta. Un sitio corporativo (inicio, servicios, nosotros, contacto, a veces blog) va de $7,000 a $20,000+ MXN, según cuántas páginas, si el diseño es a la medida o plantilla, y quién escribe el copy.

Qué mueve el precio dentro de cada rango

Tres factores explican casi toda la diferencia de precio entre proveedores:

  1. Copy incluido o no. Si tú escribes los textos, el precio baja, pero el resultado depende de tu tiempo y tu habilidad de venta escrita.
  2. SEO desde el inicio o como extra. Meta tags, sitemap, velocidad de carga — agregarlo después siempre cuesta más que hacerlo bien desde el diseño.
  3. Quién controla el hosting y el dominio. El dominio siempre debería quedar a tu nombre. El hosting es negociable, pero si no puedes cambiar de proveedor sin perder el sitio, no estás comprando un sitio web — lo estás rentando.

La trampa del "barato"

El sitio de $1,500 armado en un constructor gratuito casi siempre termina costando más en 12 meses: sin SEO real (nadie te encuentra en Google), sin capacidad de editarlo tú mismo, y con el proveedor original como único que puede tocarlo — si desaparece, te quedas sin sitio y sin código.

Antes de elegir por precio, pregunta: ¿quién es dueño del dominio? ¿puedo cambiar de proveedor sin perder el sitio? ¿el precio incluye SEO básico o lo vas a necesitar aparte?